Jíncate un tuno…

Posted on abril 25, 2016

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Desde hace años el Cabildo se ha marcado como objetivo eliminar las tuneras de parte del Paisaje Natural de La Isleta… Dicho plan no es nada barato, ya que eliminarlas requiere de mucho esfuerzo y trabajo por cuadrillas enteras…

Hasta donde llega nuestro conocimiento, la eliminación de la tunera se debe a que es una planta invasora, ajena a nuestra flora…

Pero el tuno tiene su propia historia en La Isleta, y de hecho esta tremendamente arraigado en nuestra identidad, en nuestra cultura… el tuno “mato mucha hambre”

Durante la dictadura la maltrecha economía canaria pasó por décadas muy complicadas, las familias isleteras, escapaban a duras penas, la escasez de alimentos básicos, hacia que la leche de cabra de los rebaños de ganado existentes en el barrio, el gofio, alguna fruta y verdura que entraba por La Plaza, lo que se pudiera pescar o marsicar, sin olvidar lo que entraba por el Puerto y el “costoso” tuno fueran algunos de los alimentos más repetidos en los platos de aquellas familias…

Son muchas las aventuras que los chiquillos de aquellos años de postguerra podrían contarnos sobre las peripecias que hacían para conseguir tunos en las montañas de La Isleta…

Arriesgarse a entrar a la zona militar, para conseguir tunos, podía costar muy caro, pero el hambre y las ganas de comer tunos, eran demasiado fuertes… muchos niños se adentraban en la zona militar para conseguir tunos, si les cogían, el precio a pagar era que los militares te rapaban la cabeza al cero…

En Facebook, nos han contado algunas historias curiosas sobre el tema, por ejemplo;

Saavedra Mendoza nos cuenta; “Yo tengo algo que contar, allá por el año 52 del pasado siglo una de las tantas veces que fuimos a coger tunos a la montaña ( así le llamabamos entonces ) a mi primo Juan y ami nos cogió la caballería, nos llevaron al cuartel de artillería y nos hicieron una cruz en la cabeza con la maquinilla de pelar, luego nos pusieron de espalda y un comandante del cual aun hoy no se me ha borrado su cara de la mente, nos dio un fustazo en las nalgas para que salieramos corriendo, no paramos asta llegar a la calle Perchel donde viviamos, nuestros padres nos mandaron para que maestro Juan Verona nos terminara de pelar al cero, cosa que estaba muy mal vista en aquellos tiempos por lo cual nos tuvieron que poner una boina. Como nota curiosa recuerdo que mi tío muy cabreado quería ir al cuartel a quejarse y mi padre le dijo,donde vas que te hacen a ti lo mismo y se quedan tan frescos, jajaja.”
Roque Betancort Martinez A mi me coieron junto con algunos mas cuando tenia entre 10, 11 años despues de una gran carrera por esas montañas hasta el confital donde se suponia que ya no nos podian detener pues bien alli nos esperaba un soldado con un fusil en manos nos llevo al cuarten nos mal pelaron la cabeza y con los brazos en alto soportabamos una piedra que pesaba lo suyo fregamos un monton de cacharros de cocina y ya por la tarde nos soltaron la que me formo mi madre se lo pueden imaginar”
Nina Cabrera Yo recuerdo de ir a las montañas de atrás de la nueva Isleta con varias niñas de mi calle, algunas mayores que yo, y con las flores de las tuneros nos hacíamos sarcillos. Era 1958 a 1960. Si hace más de cincuenta años….. por qué molestan ahora?”
 
A muchos vecinos les duele enormemente, la eliminación de las tuneras, en sus recuerdos están aquellas tardes de comilonas de tunos perdidos con los amigos en aquellas montañas de La Isleta, quizás deberíamos de analizar si esta planta no se ha ganado un puesto en nuestro paisaje y en nuestra cultura…

A modo de anécdota les contaré que en una ocasión un militar nos comentó que tiempo atrás, los militares habían realizado varias batidas para luchar y tratar de eliminar la tunera de la zona militar de La Isleta, según contó, la planta siempre les venció…

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